sábado, 27 de junio de 2026

Cotomañinos y la Fuente del Cobre

Parece el título de una novela de aventuras, pero no lo es… o quizás sí. Al fin y al cabo, cualquier incursión en un territorio que no conocemos no deja de tener un punto de descubrimiento.

Nos encontramos en Santa María de Redondo, pequeña localidad situada en la Montaña Palentina. Nos disponemos a subir hacia Cotomañinos, en la sierra de Híjar, que divide Alto Campoo (Cantabria) y La Pernía (Palencia). Hemos estado anteriormente por la zona, pero el recorrido de hoy nos es completamente novedoso.


Estamos a finales de septiembre y, según las previsiones, tenemos por delante una soleada y fresca jornada de monte. 


Los primeros kilómetros de la ruta de hoy coinciden con uno de los recorridos senderistas más conocidos de la provincia de Palencia: la Senda de Fuente Cobre (PR-P 8). En el aparcamiento de inicio de la ruta lanzamos una mirada a las Peñas del Moro y Peña Bermeja que nos traen a la memoria una preciosa ruta que hicimos hace unos años. 



Echamos a andar por una pista ancha entre robles, hayas, abedules y fresnos, que, posteriormente, se convierte en un camino por un bosque variado en el que van apareciendo acebos, serbales y algunos claros donde medran las escobas.





En pocos minutos llegamos a la Cueva del Cobre, también llamada Fuente Cobre, topónimo incluido en la primera denominación del espacio natural protegido (aprobado en 2000): el Parque Natural de Fuentes Carrionas y Fuente Cobre-Montaña Palentina, simplificado posteriormente a Parque Natural Montaña Palentina.



La enorme cavidad, tallada sobre roca caliza, es oficialmente el nacimiento del río Pisuerga, aunque es conocido que sus aguas realmente vienen de la confluencia, más arriba, de varios arroyos en las laderas del Pico Valdecebollas (2139 m) que posteriormente se introducen bajo tierra en el sumidero del Sel de la Fuente y vuelven a salir en la Cueva del Cobre.


Nos asomamos curiosos al interior de la cavidad y, enseguida, comenzamos a subir por la ladera, siguiendo unos hitos hasta alcanzar un alto en el que echamos una mirada a nuestro alrededor para contemplar buena parte de ese bello paisaje que compone La Pernía y, en segundo plano, otros macizos de ese entorno palentino que, con el paso de los años y las numerosas visitas que le hemos hecho, consideramos parte de nuestro paisaje sentimental montañero. Como telón de fondo, los majestuosos Picos de Europa.





Tras 250 m de intenso desnivel, dedicamos unos minutos a descansar y tomar unos tragos de agua. A partir de este momento caminaremos en un continuo sube-y-baja por el cómodo cordal de extraordinarias vistas que constituye la sierra de Híjar, ascendiendo a varias cimas y bordeando otras. A ratos disfrutaremos de bellos afloramientos de conglomerados.





Cueto Mañín (2122 m)





Cotomañinos (2144 m)




Monte de Híjar (2092 m)


En un collado previo a Cuchillón (2174 m), otro de los montes clásicos de Híjar, abandonamos el cordal y descendemos campo a través, en busca de una senda trazada por ganado a media ladera. Caminamos unos metros por ella y volvemos a bajar a la brava, con la seguridad de que llegaremos a buen puerto, ya que tenemos las buenas referencias de, probablemente, la mejor guía de recorridos de la Montaña Palentina. En este caso, además, contamos con la referencia visual de un chozo por el que tenemos que pasar.




Siempre en descenso, continuamos por el fondo de una vaguada, evitando los tramos con más densidad de escobas. Así alcanzamos un pastizal con ganado, que bordeamos con todos los sentidos alerta por si hubiera mastines. No en vano, allí cerca, en el puerto de Piedrasluengas, unas pocas semanas antes, dos agresivos mastines nos habían dado un susto de los de no olvidar.


Despejado el camino, llegamos a la última atracción de la excursión: el Ribero Pintado. Estamos ante un talud de origen natural en el que se alternan estratos de areniscas (rojizas y amarillentas) y lutitas (más oscuras, casi negras). Se trata de dos tipos de rocas, por cierto, que estamos muy acostumbrados a ver en Euskal Herria.



La combinación de colores y tonos, junto con las líneas marcadas por plegamientos y la posterior erosión, dan lugar a un mural natural tremendamente fotogénico.


La verdad es que teníamos ganas de conocer este rincón. Una vez saciada la curiosidad, tomamos una ancha y cómoda pista de tierra que, en menos de tres kilómetros y medio, nos devolverá a Santa María.




Datos técnicos: 20 km, 1000 m de desnivel, 6 h 30 min.


Referencia: Villegas D. y Rioja V. Ascensiones en la Montaña Palentina. La Pedrera Pindia. 2016.


Recorrido: https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/fuente-cobre-cueto-manin-2122-m-cotomaninos-2144-m-monte-de-hijar-2092-m-circular-desde-santa-maria-233572048


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