El 4 de marzo 2026 se
estrenó en Netflix esta película rodada en el decorado
más grande edificado en Euskadi: en el puerto de Dima,
antiguo aeródromo de Zumeltza construido por el
Ejército vasco en la guerra civil 1936 con pista de
despegue y aterrizaje.
Se trata del gulag
soviético de Karlag en Kazajistán, campo de
concentración Spakk-99 ambientado en 1.940 y desde
donde los cautivos “enemigos del pueblo” se
desplazan diariamente a una mina para trabajar (escenario de la
Mina Lucía de Atauri en Araba).
Visité hace unos meses este interesante
decorado a las puertas del parque natural de Urkiola y me
sorprendió lo bien construido y cómo te transportabas con
facilidad a esas condiciones de la Segunda Guerra
Mundial. Entré a sus barracones con sus ventanas de
madera, comedor, iluminación pobre, camastros, marcas de fusilamientos
en las paredes y en el exterior los tablones en el suelo para no
mancharse de barro, algo difícil, por ser una zona muy húmeda de monte
y entre bosques.
La película, basada en hechos reales, está ambientada en una estepa rusa de clima gélido, nevado, oscuro, con días interminables de trabajo duro en la mina, suciedad, miseria, aguas congeladas para lavarse, barracones donde el frío siberiano se cuela así como la propia suciedad de los prisioneros, agujeros de castigo y tortura. Otros lugares que se reconocen son la entrada, las empalizadas, alambres de espino, el edificio del alto mando y las torres de vigilancia que lo hacen un auténtico lugar de confinamiento y detención. La enfermería lúgubre en pésimas condiciones donde acuden los presos golpeados y heridos son atendidos por mujeres del pueblo como enfermeras.
2 Bandos: Los
reclusos republicanos que residían en la unión soviética han
llegado hasta ahí sin un juicio previo
considerados presos apátridas y traidores: pilotos en formación,
marinos, niños y mujeres exiliados de la guerra civil pero no dejan
que se marchen.
En la película se vive la
violencia no sólo por las condiciones de extrema dureza como hambre,
frío y humillación, sino que existen dos bandos enfrentados tras
la guerra civil española 1.936-39: los republicanos (formados
militarmente por la URSS condenados al salir tras acabar la
guerra civil) y los fascistas (voluntarios de la División azul
que colaboró con los nazis) deben convivir en el mismo gulag y no se hacen
la vida fácil. Los actores principales son 2 oficiales cada uno de un
bando protagonizado por: Miguel Herrán (teniente
fascista) y Arón Piper (capitán republicano).
Cada uno representa los valores que
defiende y cantan sus propias canciones, hasta los rusos les
dicen tras 5 años recluidos y conviviendo “si no pueden cantar
juntos una canción”. Mientras, esperan ser repatriados en algún
momento o al menos, poder unirse a la revolución soviética. “Hay una
tierra que les espera...”
Por necesidad y supervivencia se
unen y colaboran para conseguir distraer a los guardas e intentar escapar,
aunque su infierno no finaliza hasta el verano de 1.947.
La visita a este gulag me recordó el libro “El hombre en busca del sentido” del psiquiatra Viktor E. Frankl que vivió como preso en un campo de concentración nazi y al salir relató la forma de sobrevivir a ese horror, y a pesar de la brutalidad, no perdió la capacidad de elegir desde dónde vivir.
La película me ha gustado y
sobrecogido, sin paños calientes. Te mantiene expectante y a la
vez emotiva: “No hay hombre más libre que aquél que estuvo preso...”
Parece que este decorado se mantiene para futuras películas aunque el ganado ya ha entrado por las instalaciones dejando sus huellas. Hay que recordar que son edificios prefabricados afectados por las inclemencias del viento y la lluvia. Otros lugares de filmación en el País vasco para esta película: Orduña, Otxandio y la Mina Lucía en Atauri (Araba) ver el artículo: https://pyrenaicablog.blogspot.com/2026/02/mina-lucia-paisaje-minero-100-anos-de.html









