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sábado, 10 de enero de 2026

MORRON DE AGUJERADA, Techo de GRAN CANARIA. 30-11-25

 





    


Me voy junto a Amaia, Edurne y Josetxo a pasar cinco días en Gran Canaria, con un objetivo muy claro: ascender al Morrón de Agujerada, techo de la provincia y seguir sumando cumbres a nuestro proyecto de techos provinciales.

Pero el viaje es mucho más que una cima. Entre senderos y barrancos, disfrutamos del clima amable de la isla, de sus playas y dunas, de los atardeceres sobre el Atlántico, de sus calles y de su gente. Unos días para caminar, descubrir y, sobre todo, para descansar y desconectar de la rutina diaria antes de volver a casa.

Comenzamos la ruta en el aparcamiento del área recreativa de Los Llanos de la Pez (1660 m.), una amplia zona recreativa. Descendemos unos metros y enseguida tomamos el camino, por la izquierda que conduce al Refugio Díaz Bertrana (1.670 m). El día promete y el sendero invita a caminar sin prisas, disfrutando del entorno.

Continuamos hacia la Degollada de los Hornos (1724 m.), donde nos desviamos,  unos 600 metros, para visitar la Ventana del Nublo (1694 m.), un arco natural que enmarca el Roque Nublo y el Teide como si alguien lo hubiera colocado a propósito. Parada obligatoria para fotos y para disfrutar del paisaje. Merece la pena acercarse hasta este rincón.

Regresamos al collado de los Hornos y retomamos la subida, pasando por la Degollada de los Gatos (1793 m.). Más adelante abandonamos la senda principal para dirigirnos al Pico de la Catedral (1.919 m.). Una trepada corta, sencilla y evidente nos deja en la cumbre dela tercera altura de Gran Canaria. Desde aquí el panoráma es excelente: frente a nosotros se levanta el paredón oeste del Morro de la Agujerada, vertical y contundente, imponiendo respeto y despertando inevitablemente la curiosidad.

Tras disfrutar de las vistas, desandamos lo subido  y regresamos a la senda principal. Vamos acercándonos al Pico de las Nieves, pasamos por la Degollada de Piedras Blancas (1813 m.), y hasta alcanzamos la carretera. Aquí el ambiente cambia por completo: mucha gente, música y ambiente festivo, ya que se está celebrando una prueba cicloturista cuyo final es el propio Pico de las Nieves. Incluso hay una furgoneta vendiendo bebidas y productos típicos, para quien quiera añadir un punto más turístico a la jornada.

Subimos unos metros más y alcanzamos el Vértice Geodésico del Pico de las Nieves (1.950 m). Desde aquí, la vista hacia el Morro de la Agujerada es imponente, un bloque compacto de roca que se impone tanto por presencia como por historia. Junto a la cima destaca la conocida “bola” de las instalaciones militares, un elemento poco afortunado en un entorno tan singular, pero ya inseparable del paisaje.

Durante años se consideró que el Pico de las Nieves era el techo de Gran Canaria, hasta que las mediciones modernas aclararon el dato: el punto más alto de la isla es en realidad el Morro de la Agujerada. 









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