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jueves, 3 de noviembre de 2022

Izpite y sus cuevas

 

     Esta semana os propongo ascender al monte Izpite visitando sus cuevas (incluida la del cura guerrillero, Manuel Santa Cruz), una excursión de unos 10 km. ida y vuelta.

     Partimos desde el aparcamiento del Parque Natural de Urkiola (coordenadas: 43.06212, -2.62272), a kilómetro y medio al norte de Olaeta. El recorrido hasta el collado ya lo expliqué detalladamente en mi publicación de hace 3 semanas, y también me referí a él en la de la semana pasada; así que, para no repetirme demasiado, lo resumo en el siguiente párrafo. (Podéis acceder aquí a la ruta detallada).

     Lo primero es tomar la pista que parte del aparcamiento hasta el punto de coordenadas 43.070130, -2.616685. Tomar ahí el camino que parte por la derecha hasta el punto de coordenadas 43.069611, -2.613325. Ahí dejamos el camino y tomamos hacia el bosque a nuestra derecha hasta un nuevo camino (coordenadas: 43.069253, -2.612969) que seguimos hasta la cresta (coordenadas: 43.068633, -2.614132) y, desde ahí, hacia un pequeño collado (coordenadas: 43.067596, -2.611873). Subimos a derecho hasta un bosque de cipreses (coordenadas: 43.065569, -2.608778) y lo atravesamos para llegar a una pista (coordenadas: 43.065745, -2.607999). Solo queda seguirla hacia la izquierda y llegaremos al collado Leizaga (coordenadas: 43.069363, -2.596660).

     Una vez en el collado, veremos un poste de señalización desde el que parte una senda señalizada con marcas amarillas y blancas (PR), que debemos seguir hacia el norte, en dirección al monte Izpite. En el punto 43.071424, -2.596728, nos encontramos con una bifurcación; continuamos por el ramal izquierdo. Pequeños hitos de piedras y puntos de pintura roja nos ayudarán a no despistarnos, cosa no demasiado complicada.

     Ya dentro de un bonito hayedo, en el punto de coordenadas 43.075493, -2.595725, deberemos abandonar la senda para emprender la subida por la empinada ladera del Izpite. ¡Ojo!: no hay ninguna marca o indicación que nos avise, así que es fácil despistarse. Eso sí, si no nos hemos pasado de largo, podremos encontrar un nuevo sendero menos evidente, señalizado como el anterior, con marcas rojas y piedras apiladas, que nos acompañará casi hasta la cumbre.

     La primera cueva la encontraremos a escasos cinco metros de la senda (coordenadas 43.075138, -2.593698). La entrada es sencilla, aunque a los pocos metros se estrecha y desciende en una sima accesible solo para espeleólogos.

     Retomamos la senda. Poco después, en el punto 43.075244, -2.593499, volvemos a abandonarla para dirigirnos hacia unos paredones rocosos (coordenadas 43.075368, -2.591563) que se atisban entre las ramas de las hayas si el follaje no nos los oculta. Ahí nos encontramos con unos impresionantes monolitos, gigantescas columnas naturales de piedra visiblemente inclinadas. Nadie pensaría que en uno de esos monolitos se abriese una estrecha cavidad (coordenadas 43.075389, -2.592171) donde un reo a punto de ser fusilado logró ocultarse y escapar de la muerte. De hecho, es difícil de encontrar si no se conoce, incluso teniéndola delante de las narices.

     La entrada a la cueva es una grieta que atraviesa el monolito por una gatera casi vertical hacia el precipicio que se ve al fondo, un tobogán hacia una muerte segura. ¡O eso parece!, porque enseguida llegamos a una estrecha plataforma horizontal junto a la que veremos una urna de metacrilato con documentos: ¡Estamos en la cueva del cura Santa Cruz!

     Manuel Santa Cruz fue un sacerdote carlista que, incluso tras la derrota de don Carlos de Borbón, capitaneó una lucha de guerrillas en defensa de los fueros y la religión. Los excesos y crueldades en sus escaramuzas eran tales que, incluso, el comandante carlista Antonio Lizarraga dictó sentencia de muerte contra él. Finalmente, lo detuvieron y lo trasladaron a Ibarra para fusilarlo al día siguiente, pero escapó descolgándose por la ventana con sábanas anudadas. Se ocultó durante horas bajo las aguas del cercano río respirando mediante una caña hueca hasta que, horas después, un pastor lo ayudó y lo ocultó en esta misma cueva, desde donde logró huir a Francia.

     Podemos revisar las fotografías y documentos de la urna (dejándolos luego en su sitio) antes de abandonar la cueva. Retomamos la senda donde la habíamos abandonado (coordenadas 43.075244, -2.593499) y continuamos el ascenso. En el punto 43.076616, -2.591961, cerca ya de la cumbre, volvemos a abandonar la senda para buscar la cueva de Izpite. La encontraremos en el punto 43.076296, -2.591618, aunque su acceso es bastante complicado. Sin embargo, cerca de allí (coordenadas 43.076315, -2.591736) hay una segunda entrada a nivel del suelo que nos permite acceder con facilidad. Cerca de la entrada hay una sima de la que sale una corriente de aire. Evitando la sima podemos acceder a una pequeña galería que se estrecha hasta hacerse inaccesible a los pocos metros.

     Regresamos al sendero y continuamos hasta una pequeña campa (coordenadas 43.076789, -2.591617), donde nos encontramos con una nueva senda. Ya solo nos queda seguir el ramal de la derecha, que nos dejará en la cumbre (coordenadas 43.076692, -2.590798) en unos 50 metros.

     Disfrutad de la excursión y, como siempre, no olvidéis respetar las formaciones y a los habitantes de la oscuridad. ¡Hasta la próxima semana!

NOTAS:

     Las coordenadas son WGS84 (EPSG:4326), el sistema en que se basa el GPS y el que usa Google Maps (podéis copiarlas y pegarlas directamente en Google Maps tal como están escritas).

     Podéis ver el resto de las fotos y/o vídeos de esta ruta en https://pateandoalava.blogspot.com/, junto a varias decenas más de excursiones.

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